Miedo de que tu miedo no te deje hablar, miedo de que mi miedo me paralice. Miedo de querer y no poder, miedo de que me abandones. Miedo a perder.
Y mientras tengo miedo, todo sigue, día tras día. El tiempo no para, no se detiene a que tú lo pienses. Sigue su camino, llevándose todo por delante, todo aquello sin terminar es arrasado por la corriente. Pensamientos amasándose, ideas a medio cocer, decisiones a punto de terminar.
Por eso querido, piensa, piensa rápido, antes que esta corriente sin frenos nos arrastre hacia el mar y nos perdamos en esa inmensidad inabarcable, donde perdamos el rastro y ya no haya vuelta atrás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
suspiros