jueves, 8 de abril de 2010

La puerta se abre. En la oscuridad de la noche distingo tu cara. Me asusto,no sé que pensar.
Me acercas a ti, y susurrándome al oído me invitas a entrar. Acepto, como hago siempre que tu me pides algo. No puedo negarme a ti.
Suavemente te acercas a mi. Tu aliento llega hasta mis sentidos,y me estremezco. Sensaciones incontroladas.
Y, suave, tiernamente, me besas. Un beso dulce, cariñoso, lento, un beso de los que marcan. Que aun cuando acaba, sigues notando tus labios palpitar del deseo de otro más.
Me aparto rápidamente. ¿Qué haces? ¿No lo ves? Lo único que haces es perjudicarme. Hacerme mal. Lárgate.
"Me deseas". Cuánta razón. Como a nadie más en este mundo. Desde hace demasiado tiempo.
Así que me dejo llevar, y mientras disfruto con tus besos y caricias, voy buscándome mi final.

Porque al fin y al cabo, esto es solo un sueño más. Y al despertar estaré en mi cama, sola, y tú seguirás tu vida,indiferente a mi ,como siempre.
Otro dia más, otro más pensando en ti, en tus labios y en todos esos sueños que nunca se harán realidad, pero que sin embargo, me empeño en recordar cada noche, y repasar cada día.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

suspiros