miércoles, 15 de septiembre de 2010

Cuestión de supervivencia.

Las relaciones entre las personas deben importarnos, lo que opinen de nosotros, para que la sociedad tenga un punto de apoyo más o menos fuerte. Aquel que dice que no le importa nada lo que opinen sobre él miente, es imposible. Siempre habrá algo que lo impulse a hacer esto o a hacer aquello, algo que le lleve a esforzarse por quedar bien delante de tal o cual persona. En muchas ocasiones, la opinión de una persona en especial puede llevarnos a cambiar totalmente nuestra forma de actuar ante ella. Pensamos, "no, yo lo hago porque quiero, porque es lo que normalmente haría en esta situación". Pero nos mentimos a nosotros mismos. No lo harías, sólo lo haces porque él o ella te esta mirando, está cerca tuyo y puede que te juzgue. Esa es la peor mentira, la que nos hacemos a nosotros mismos. Porque cuando mentimos a los demás, es fácil. Sabes distinguir entre lo que le transmites a ellos y lo que de verdad sientes tu. Pero cuando te mientes a ti mismo, es díficil, porque...en realidad, ¿qué es lo que quieres de verdad? Ni siquiera tú lo sabes...

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