Y esas miradas se convertirán en sentimientos ocultos, guardados bajo llave en un cajón. Y espero que nadie lo abra, que no dejen escapar ni un beso. Dicen que no es justo,pero no son conscientes de lo frágil de la situación, de como con un soplo, el mundo se puede venir abajo y aquellas cosas por las que luchamos día a día, se desmoronen, y no podamos reconstruirlas. Porque si algo sé de verdad, es que algo roto, nunca podrá ser pegado. Siempre se verán las grietas, y tan solo con un roce, volverá a ser pedacitos, pedacitos que aunque los pegues una y otra vez, nunca volverán a ser uno entero.
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