sábado, 18 de septiembre de 2010

Y ser una colilla para ti. Me escoges al azar de tu cajetilla, cualquiera menos el deseo. Me ofreces, a nadie le apetezco, asi que decides fumarme tú. Me caigo al suelo, casi me pisan, pero te ha costado trabajo conseguir esa cajetilla, asi que me recoges. Me enciendes, y fumas...una calada, y hablas, otra calada, y hablas... De pronto, aparece alguien indeseado, y me escondes. No todo el mundo debería saber que fumas. Cuando acabas, me tiras. Me pisas, y sigues con tu vida. Si vuelves a pasar por el mismo sitio, me vuelves a pisar. Y otra vez. Y otra. Hasta que ya no aguanto más, y me rompo, me fundo con el asfalto y desaparezco para siempre. Mientras tanto, tú has vuelto a coger otro cigarrillo, y ya lo has encendido. Fíjate, el siguiente es el deseo. Suerte, quizá se te cumpla. Yo seguiré aquí tirada, debajo de ti, siendo una más de las colillas que hay en tu vida.... Incontables, insignificantes.

1 comentario:

  1. nuevo curso escolar.. pues volvemos a las andadas por nuestros blogs, no? espero qe sigamos por aqui mucho tiempo =) como siempre me siguen gustando tus actualizaciones, visita el mio de vez en cuando ;) te quiero Ce

    ResponderEliminar

suspiros